Tode Ken Kyu Club
TODE Ken Kyu Club
cuando los grandes maestros de Okinawa intentaron construir un Karate común
La historia del Karate suele explicarse retrospectivamente a través de estilos, organizaciones y genealogías claramente diferenciadas, como si las fronteras que hoy conocemos hubieran existido siempre. Sin embargo, cuando regresamos cien años atrás, a la Okinawa de los años veinte, encontramos una realidad bastante menos rígida, en la que numerosos maestros se conocían, intercambiaban conocimientos y participaban en proyectos comunes mucho antes de que nombres como Goju-ryu, Shito-ryu o Shorin-ryu adquirieran el significado que tienen actualmente.
Uno de los ejemplos más interesantes de aquel periodo fue el
Tode Ken Kyu Club
(aunque las fuentes se refieren a él como
Karate Ken Kyu Club al traducirlo a un término más contemporáneo),
también mencionado en diferentes fuentes como Okinawa Karate Club o mediante denominaciones relacionadas con el término kenkyu, estudio o investigación. La información central de este artículo parte del trabajo publicado por
Sensei Salvador Herráiz, quien reconstruyó la historia del club, visitó personalmente en Okinawa el lugar donde estuvo situado y reunió datos sobre sus maestros, alumnos, instalaciones y funcionamiento. En su investigación, Herráiz presenta aquel centro como el primer dojo privado dedicado específicamente al estudio y enseñanza del Karate y sitúa en torno a 1925 la formación del proyecto que posteriormente reunió a figuras como
Chojun Miyagi,
Kenwa Mabuni,
Chomo Hanashiro y
Choyu Motobu.

Maestro Kenwa Mabuni, fundador del Shito Ryu.
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| Nota sobre el nombre histórico del club: |
|---|
| En algunos textos modernos esta organización aparece mencionada como Okinawa Karate Club o Karate Ken Kyu Club, pero conviene tener en cuenta que esas denominaciones pueden modernizar en exceso el nombre original. En las fuentes japonesas de la época aparece la forma 沖縄唐手研究倶楽部, que puede transliterarse como Okinawa Tōde Kenkyū Kurabu, es decir, aproximadamente, “Club de Investigación del Tōde de Okinawa”. La diferencia no es menor. En aquellos años todavía era habitual escribir el nombre del arte con los caracteres 唐手, asociados a la idea de “mano china”, y pronunciarlo en Okinawa como Tōde o Tōdi. La grafía moderna 空手, “mano vacía”, se generalizaría más tarde. Por este motivo, utilizar simplemente la palabra “Karate” para referirse al club puede resultar práctico para el lector actual, pero no refleja con total precisión la terminología de la época. También es importante señalar que el término “Okinawa” formaba parte de las denominaciones históricas que aparecen en distintas fuentes, por lo que no parece tratarse de una adición moderna destinada únicamente a explicar la procedencia del club. En un periodo en el que el Tōde empezaba a organizarse públicamente y a proyectarse cada vez más hacia Japón continental, incluir “Okinawa” podía servir para identificar el ámbito y la tradición representados por aquella organización. Por claridad, en este artículo utilizamos la denominación Okinawa Tōde Kenkyū Club cuando nos referimos al nombre histórico, aunque mantenemos también Karate Ken Kyu Club cuando hacemos referencia directa al artículo de Sensei Salvador Herráiz, ya que esa es la forma empleada en su investigación. |
La existencia de aquella colaboración está respaldada además por documentación institucional de Okinawa. El Okinawa Karate Information Center, organismo ubicado en el Okinawa Karate Kaikan, identifica a Miyagi Chojun y Mabuni Kenwa como responsables del Okinawa Karate Club en 1927, cuando organizaron una demostración con motivo de la visita a Okinawa de Kano Jigoro, fundador del Kodokan Judo. En aquella exhibición participaron también Hanashiro Chomo, Kyan Chotoku y otros destacados karatekas de la época.
Este dato resulta particularmente interesante porque permite comprender que todavía nos encontramos ante un periodo anterior a la consolidación definitiva de buena parte de los estilos actuales. El propio centro oficial de información de Okinawa explica que las denominaciones Shuri-te, Naha-te y Tomari-te comenzaron a utilizarse documentalmente en 1927, precisamente en el contexto de aquella demostración, y señala que la mayoría de los ryuha que hoy conocemos se constituyeron posteriormente.
Por esa razón, interpretar el Ken Kyu Club simplemente como una asociación de representantes de varios “estilos” modernos puede inducir a error. Aquellos hombres poseían linajes técnicos diferentes, pero las fronteras todavía no tenían la rigidez institucional que adquirirían décadas después. Miyagi no adoptaría la denominación Goju-ryu hasta comienzos de la década siguiente, mientras que Mabuni desarrollaría posteriormente el sistema conocido como Shito-ryu. El Okinawa Karate Information Center sitúa precisamente el nacimiento de muchos de estos nombres en los años posteriores y explica que el término Goju-ryu surgió después de que Jinan Shinzato fuera preguntado en Tokio, en 1930, por el nombre de la escuela a la que pertenecía.
Un proyecto que aspiraba a algo más que impartir clases
Según la investigación de Salvador Herráiz, los responsables del club pretendían preservar y desarrollar el Karate hasta conseguir que alcanzara una organización comparable, dentro de la sociedad japonesa, a la que ya poseían disciplinas como el Judo o el Kendo. El centro no debía limitarse por ello a proporcionar un espacio de entrenamiento, sino convertirse en un lugar donde diferentes especialistas pudieran compartir métodos, estudiar técnicas y contribuir a estructurar una disciplina que todavía estaba atravesando una importante transformación.
La propia evolución posterior del Karate confirma que esa necesidad de organización estaba presente en aquellos años. En 1927, el Okinawa Karate Club era suficientemente reconocido como para encargarse de preparar la exhibición ofrecida durante la visita de Kano Jigoro, un acontecimiento especialmente significativo si tenemos en cuenta la influencia que el fundador del Judo ejercía dentro del mundo del budo japonés.
Resulta igualmente significativo que la actual política de preservación del Karate en Okinawa conserve, casi un siglo después, algunos de aquellos mismos conceptos. El Okinawa Karate Kaikan define entre sus objetivos institucionales la transmisión de la esencia del Karate, la formación de instructores y sucesores y el intercambio entre diferentes estilos dentro y fuera de Okinawa; principios que recuerdan, salvando evidentemente la distancia histórica, la voluntad de cooperación que se encontraba detrás de aquellas primeras asociaciones.
Miyagi, Mabuni, Hanashiro y Motobu bajo un mismo techo
Herráiz identifica como figuras centrales del Karate Ken Kyu Club a Chomo Hanashiro, Kenwa Mabuni, Chojun Miyagi y Choyu Motobu, señalando que Miyagi desempeñaba las funciones de instructor jefe y director, mientras que Motobu participaba también en la administración del centro.
Vista desde el presente, la combinación resulta extraordinaria. Hanashiro estaba directamente vinculado a la tradición de Anko Itosu; Mabuni había estudiado con Itosu y también con Kanryo Higaonna; Miyagi desarrollaba la línea recibida de Higaonna, mientras que Choyu Motobu representaba una tradición marcial vinculada a su propia familia. En lugar de encontrarlos separados en capítulos distintos de los actuales libros de historia, durante aquellos años podían encontrarse formando parte de un proyecto común.
Esa convivencia resulta todavía más importante cuando recordamos que Naha, Shuri y Tomari constituyen precisamente los grandes entornos históricos asociados al desarrollo del Karate de Okinawa. La propia Asamblea Municipal de Naha reconoce oficialmente a Naha como la “cuna del Karate tradicional de Okinawa” y recuerda que Naha-te, Shuri-te y Tomari-te tuvieron su desarrollo dentro del territorio de la actual ciudad.
Por ello, el Karate Ken Kyu Club no debería contemplarse solamente como una curiosidad histórica ni como un dojo que reunió durante algunos años a varios maestros famosos. Su importancia reside en que refleja un momento anterior a la fragmentación institucional del Karate, cuando algunos de sus protagonistas todavía parecían considerar posible estudiar, preservar y desarrollar el arte dentro de un espacio compartido.
Quizá esa sea precisamente la razón por la que, un siglo después, el proyecto continúa resultando tan atractivo. Antes de convertirse en fundadores, representantes de estilos o figuras colocadas en ramas separadas de los árboles genealógicos, aquellos hombres fueron karatekas que compartieron un mismo lugar y que, durante un breve periodo, intentaron construir juntos parte del futuro del Karate.
Fuentes
- Fuente principal del artículo: Salvador Herráiz, Karate Ken Kyu Club, artículo histórico utilizado como base para la reconstrucción del club, sus integrantes, instalaciones y funcionamiento.
- Fuentes institucionales de apoyo: Okinawa Karate Information Center, Karate y kobudo de Okinawa, especialmente la documentación referente al Okinawa Karate Club y a la demostración de 1927. Okinawa Karate Information Center.
- Asamblea Municipal de Naha, Declaración de la Ciudad del Karate y Kobudo. Declaración oficial de Naha en español.
- Okinawa Karate Kaikan, información institucional y objetivos del centro. Okinawa Karate Kaikan.
